El arte de presupuestar
A todos nos ha tocado alguna vez realizar un presupuesto, esos grandes enemigos de todo creador de software.
A lo largo de los años he ido evolucionando en la manera de enfrentarme a ellos y creo haber descubierto 4 etapas por las que uno pasa en su vida de presupuestador de software.
Me estoy refiriendo por supuesto a esos proyectos de corta duración en la que nadie te da tiempo para hacer una preproducción en condiciones, de esos que tienen que estar acabados en menos de 3 meses (o 3 semanas) y que al final duran el doble.
Las etapas que he identificado son:
1 - Novato responsable
Son los primeros proyectos en los que se te pide hacer un presupuesto porque se supone que tu eres el que sabe de programación y por ende se te presupone habilidad para calcularlos. Te sientes aplastado por tamaña responsabilidad y temes las consecuencias que tendría equivocarte. Tratas de imaginar cuales son las tareas que habrá que realizar y preguntas al equipo que tardará en hacer cada cosa, incluso de aquellas tareas que no son de tu competencia, como el grafismo, diseño o música, pero lo haces con cierta vergüenza porque piensas que deberías saberlo.
2 - Reality check
Te das cuenta al cabo de un año de que por mucho que te esfuerces, jamas acertarás con un presupuesto y que la verdad es que las consecuencias de equivocarte no son tan graves. Ademas observas como constantemente cuando tu das una cifra los de ventas te dicen que es demasiado alta y te hacen revisar el presupuesto para que se ajuste a un tope máximo que el cliente está dispuesto a pagar por el trabajo o que es demasiado poco y te hacen revisar el presupuesto para que se expanda hasta lo máximo que el cliente está dispuesto a pagar por el trabajo.
3 - Imaginación al poder, presupuestación inversa
Como ves que esto siempre funciona igual y que nunca pasa nada si te equivocas, al final acabas por preguntar en primer lugar cuanto está dispuesto a pagar el cliente y a partir de eso calculas la gente que puedes meter en el proyecto para el tiempo que te han dado para hacerlo. Si en ventas son reacios a darte esa cifra inicial (aunque luego la usarán finalmente para decirte que hay que ajustar el presupuesto), simplemente inventas una cifra que sale de multiplicar el tiempo que hay para hacerlo por el numero de personas que piensas que van a participar por el coste de cada persona. Da igual lo que digas, siempre te lo van a corregir.
4 - Que se lo invente otro
Como cada presupuesto que haces, al final es retocado y corregido, y como al fin y al cabo te lo inventas y para invertarse cosas no es necesario ninguna carrera universitaria ni años de experiencia, comienzas a intentar cargarle el mochuelo a otro, a ser posible un programador novato, para que el ciclo comience de nuevo.

Mayo 29th, 2007 at 2:25 pm
Yo estoy en fase 2…
Mayo 29th, 2007 at 3:04 pm
Cuanta razon tienes..
Yo he tenido broncas con mis jefes, con mi profesor de Gestión de Costes, Con mis clientes, con todo dios, tratando que acepten la realidad de que el tratar de adivinar el futuro es absurdo.. Pero, como en el cuento del traje del rey jorge en el que el rey iba desnudo pero nadie quería verlo, nadie acepta la realidad..
Mayo 29th, 2007 at 6:35 pm
Pues yo llevo en el 4 una temporadita, pero no acabo de librarme del todo
Mayo 29th, 2007 at 11:45 pm
El arte de presupuestar y regatear (que no negociar) alcanza unos niveles de surrealismo indescriptibles cuando el “departamento de ventas” no existe y presupuestas tu trabajo, como freelance, directamente al cliente. Entonces aparecen continuamente lo que yo denomino “momentos chanante”, y es cuando realmente piensas… “¿me habré equivocado de profesión?, debería hacerber hecho fontanero”. Y es que queridos amigos, que el tío que viene a cambiar una arandelita a la caldera te sople 90 euros, o el fontanero 200 euros, o el cerrajero 300 euros… es aceptable, pero o pobre de ti como intentes hacer valer tus conocimientos y tu trabajo como el resto de profesionales, entonces el “es muy caro”, “no parece tan dificil como para que valga esto” o mi favorita “esa tarifa está por encima de mercado” aparecerán en tu vida, como si esto fuese un mercadillo de pueblo donde al informático se le puede regatear tranquilamente…