Como soy yo el chalao de las bicis, pues me toca a mi postear esto. Un tal John Richards, nombre poco transcendente, ha inventado Revopower una rueda para bicicletas que lleva incorporado en su interior un motor completo de gasolina de 2 tiempos de 25cc y 1 CV, como el que llevan los cortacesped, capaz de llegar a los 30Km/h, y que incluye el encendido, acelerador y transmisión todo en un espacio reducido y con un peso de 5Kg.

Lo curioso del motor es que al contrario que los motores tradicionales que estan siempre en un sitio quietecitos y mueven las ruedas, este motor gira (junto con la transmisión y todo lo demás) sobre un eje fijo, el buje de la rueda, por lo que está continuamente dando vueltas. El motor solo se enciende si la bici está en marcha, aunque tiene un embrague automático que le permite entrar en funcionamiento solo cuando la velocidad del biciclo baja por debajo de la que lleva el motor.

Contras: aparte de ser un vehículo contaminante y ruidoso, el depósito de combustible (mezcla gasolina y aceite) es UNA BOTELLA COMO LAS DE BEBER AGUA que se mete en un soporte de bote de agua. Si tu bici, como la mia, no tiene dicho soporte en un lugar accesible y protegido, lo tienes chungo, claro que siempre puedes llenar la camel back con gasolina, así de paso le das un tiento de vez en cuando… si al menos el motor funcionase con vino.
Pros: puede hacer que la gente se anime por fin a coger la bici para moverse por ciudades como Madrid, que estan llenas de cuestas o permitir que tu chica te acompañe en esas rutas de montaña tan duras a las que nunca podría seguirte sin esta ayuda.
Como conclusión daré la misma que le di a myoshu cuando me envió el enlace: como labor de ingeniería me parece un trabajo encomiable y formidable, como favor a la sociedad me parece un atraso querer convertir uno de los pocos vehículos no contaminantes ni ruidosos en uno contaminante y ruidoso, aunque sea poco.
Vale que la alternativa eléctrica es siempre mucho más voluminosa, pero los combustibles sólidos están condenados a desaparecer y no nos conviene seguir inventando cosas que nos hagan depender de ellos.